Balas mágicas, drogas maravillosas

Cuando se empieza a conocer mejor a las bacterias se intuye la posibilidad de que puedan desarrollarse productos químicos que puedan destruirlas sin afectar seriamente a las células del huésped al que están infestando.

  • Paul Ehrlich (Alemania; 1845 - 1915) descubre un tinte ("tripán rojo") que ayuda a destruir a los tripanosomas causantes de la enfermedad del sueño y un derivado del arsénico, la arsfenamina (comercializado como "Salvarsán") muy eficaz para destruir los treponemas causantes de la sífilis; es el principio de la moderna quimioterapia.
  • Alexander Fleming (Gran Bretaña; 1881 - 1955) observa que el hongo Penicillium notatum libera algún componente que inhibe el desarrollo bacteriano; no identifica la sustancia, pero la llama "penicilina".
  • Gerhard Domagk (Alemania; 1895 - 1964) descubre que un colorante naranja conocido como "Prontosil" ataca a los estreptococos; es la primera sulfamida.
  • René Jules Dubos (Francia; 1901 - 1982) constata que no sólo los compuestos sintéticos, sino también los compuestos naturales producidos por microorganismos, pueden servir como agentes antibacterianos, lo que hace resurgir los trabajos olvidados de Fleming.
  • Howard Walter Florey (Australia; 1898 - 1968) y Ernst Boris Chain (Alemania; 1906 - 1979) aíslan la penicilina, determinan su estructura y consiguen su producción a escala industrial.
  • Selman Abraham Waksman (Rusia; 1888 - 1973) aísla una sustancia a partir de un moho de la familia de los estreptomicetos, al que llama "estreptomicina"; comienza el auge de los "antibióticos" ( = "contra la vida").

Se avanza en el desarrollo de los antibióticos de "amplio espectro" (eficaces contra un gran número de bacterias), principalmente las tetraciclinas, que son las armas más poderosas contra las infecciones rutinarias.