Numerosas especies vegetales producen en su metabolismo hidrocarburos o compuestos afines, de elevado poder calorífico. Estos se pueden extraer de forma directa según se muestra en el esquema general de la Figura 4.3, aunque según la especie vegetal puede variar el tratamiento previo, los disolventes utilizados a lo largo del proceso (y que hay que reciclar) y, por supuesto, las diferentes fracciones obtenidas al final de cada operación.