Emplazamiento de sistemas hidráulicos

Para instalar un sistema de aprovechamiento hidráulico se ha de tener en cuenta el caudal de agua disponible y el desnivel que se puede alcanzar, lo que permite evaluar el potencial extraíble.

Embalse y presa

El caudal se puede establecer con los datos pluviométricos medios de largos períodos de tiempo, mientras que el desnivel máximo vendrá impuesto por el terreno. Sin embargo, un gran desnivel (100-150 m) obligará a utilizar largas canalizaciones, mientras que si sólo se dispone de un pequeño desnivel (menor de 20 m), éste obligará a la construcción de un embalse para aumentarlo. Así pues, el emplazamiento de un dispositivo hidráulico exige el estudio previo de dos sistemas, las conducciones y los diques, que permitirán que el agua llegue en las condiciones óptimas al sistema captador de energía.

Todo sistema hidráulico requiere unas conducciones para llevar el agua desde la corriente hasta el sistema captador, independientemente de la existencia o no de un embalse. Existen dos maneras de transportar el agua:

En cualquier caso, las conducciones deben ser lo más rectas y lisas posibles para reducir al mínimo las pérdidas por fricción, necesitando además un sistema para regular el caudal (compuertas o válvulas).

Para aumentar el potencial hidráulico suele ser necesario embalsar el agua por medio de un dique o presa que canalice el flujo de agua hacia el captador, almacene la energía del agua y eleve el nivel de ésta para aumentar la cantidad de energía disponible. Existen dos tipos principales de diques:

Es necesario destacar asimismo que todo dique debe permitir el escape del exceso de agua para evitar accidentes. El excedente de agua se puede eliminar a través de un aliviadero (por debajo de la cima del dique), mediante un pozo de desagüe (en el interior del embalse) o por un túnel de desagüe (bordeando el dique).