Las tecnologías de la información
En 1998 nuestro grupo de trabajo se planteó un nuevo objetivo: acercar a la comunidad educativa las nuevas tecnologías de la información. Y con la infraestructura didáctica sobre energías renovables de que disponíamos nos propusimos transmitir esta información en un entorno cuya utilización se está expandiendo, al menos aparentemente, con gran rapidez: el entorno web.
En la Comunidad Autónoma de Canarias todos los profesores, tanto de enseñanza secundaria como de enseñanza universitaria tienen acceso gratuito (excluyendo el coste de la llamada telefónica) a Internet a través de la denominada Red Canaria. No sabemos lo que sucede al respecto en otras comunidades autónomas, pero es previsible que en poco tiempo cualquier profesor español tenga acceso gratuito a Internet y, por tanto, a sus contenidos.
Es por ello por lo que adaptamos nuestros trabajos a este nuevo entorno,
implantando a principios de 1998 una experiencia, tanto desde las páginas del Grupo
de Renovación Pedagógica Blas Cabrera - GITEP (11) como desde las del I.N.I.C.E. (12),
consistente en ofrecer a cualquier usuario de Internet los contenidos relacionados con
los fundamentos y las experiencias en energías renovables presentadas en este nuevo
entorno.
Las pautas de diseño de esta documentación han sido presentadas en un
trabajo anterior (13), en el que se consideraron la adaptación de la información disponible
al nuevo entorno de comunicación y las herramientas y parámetros de diseño
utilizados. No sólo hubo que modificar en parte los contenidos, sino que tuvo que
cambiarse la concepción del procesado y la presentación de la información, ya que la
información de un documento web aporta una interactividad con el usuario diferente
a la de un libro. En éste, el autor define una secuencia que considera apropiada,
ajustándose casi siempre a ella el lector. Sólo cuando esté familiarizado con el libro,
busca elementos de información concretos o los modifica para su uso personal. El
documento web parte del concepto de que la secuencia la establece el usuario, que
no necesita ser guiado, sino que se ponga a su disposición un sistema asequible para
poder moverse entre la información que se le ofrece.